Villajoyosa: mucho más que una postal de colores
Si alguna vez has visto una fotografía de la Costa Blanca con casas de colores alineadas frente al mar, probablemente era Villajoyosa. Conocida oficialmente como La Vila Joiosa (la villa alegre), esta localidad de unos 35.000 habitantes situada entre Benidorm y El Campello esconde mucho más de lo que parece a simple vista. Detrás de su fachada multicolor se encuentra una ciudad con más de 2.500 años de historia, una industria chocolatera que lleva activa desde el siglo XVIII, playas que rivalizan con las mejores de la costa y unas fiestas de Moros y Cristianos que están entre las más espectaculares de toda la Comunitat Valenciana.
Las casas de colores: el icono visual de la Costa Blanca
Las fachadas pintadas de colores vivos del barrio marinero de Villajoyosa tienen un origen práctico: los pescadores pintaban sus casas de colores diferentes para poder identificarlas desde el mar cuando regresaban de faenar. Azul intenso, ocre, verde esmeralda, rojo carmesí: la paleta cromática se refleja en las aguas del río Amadorio y crea una de las estampas más fotografiadas de todo el litoral mediterráneo español.
En los últimos años, el ayuntamiento ha restaurado y mantenido estas fachadas como patrimonio cultural, convirtiendo el paseo junto al río y la playa Centro en un recorrido obligado para cualquier visitante. Las casas de colores no son un decorado turístico, sino un barrio vivo donde los vecinos tienden la ropa entre balcones y los abuelos juegan a las cartas en las plazoletas.
Capital del chocolate: Valor, Clavileño y Pérez
Villajoyosa es la capital del chocolate en España. La tradición comenzó en el siglo XVIII, cuando los marineros vileros trajeron cacao de América y establecieron las primeras fábricas artesanales. Hoy, tres grandes marcas mantienen viva esta herencia:
- Chocolates Valor: fundada en 1881, es la marca más conocida. Su fábrica en Villajoyosa produce millones de tabletas al año y su Museo del Chocolate ofrece visitas guiadas gratuitas con degustación incluida. Es una de las atracciones más visitadas de la provincia de Alicante.
- Chocolates Clavileño: más artesanal, mantiene recetas tradicionales y ofrece un obrador visitable donde se puede ver el proceso de fabricación del chocolate a la piedra.
- Chocolates Pérez: la más antigua aún en activo, produce chocolates premium que se distribuyen en tiendas gourmet de toda España.
Cada mes de marzo, Villajoyosa celebra la Feria del Chocolate, un evento que reúne a productores locales y chocolateros de toda España con talleres, catas y concursos.
Playas que merecen la pena
Villajoyosa cuenta con varias playas que sorprenden por su belleza y, en algunos casos, por su estado casi virgen:
- Playa del Bol Nou (Cala Finestrat): una pequeña cala de arena entre acantilados con aguas turquesas que parece sacada del Caribe. Es la playa más fotogénica de Villajoyosa y suele estar menos masificada que las playas de Benidorm.
- Playa del Paradís: una playa amplia de arena oscura con chiringuitos y un ambiente relajado. Perfecta para familias y para practicar deportes acuáticos.
- Playa de Torres: la más salvaje, una cala de cantos rodados al pie de antiguas torres vigía que ofrece una experiencia más natural y alejada del turismo masivo.
- Playa Centro: la playa urbana frente a las casas de colores. No es la más bonita para el baño, pero el entorno la hace única.
Patrimonio histórico: de Roma a los piratas
Villajoyosa tiene un patrimonio arqueológico que sorprende a muchos visitantes. La villa romana de la Barbera Sur, descubierta durante unas obras, conserva mosaicos y estructuras que se pueden visitar en el Vilamuseu, el museo municipal. También se han encontrado termas romanas, necrópolis y restos de la antigua Alonis, la ciudad ibero-romana que precedió a la actual Villajoyosa.
Las torres vigía costeras, como la Torre de Sant Josep (una torre funeraria romana del siglo II) y la torre del Aguiló, recuerdan los siglos en los que los ataques de piratas berberiscos eran una amenaza constante. Estas torres se comunicaban entre sí con señales de humo para alertar a la población.
Moros y Cristianos: la fiesta grande de julio
Las fiestas de Moros y Cristianos de Villajoyosa, celebradas en la última semana de julio, están declaradas de Interés Turístico Internacional y están consideradas entre las más importantes de la Comunitat Valenciana. A diferencia de las de Alcoy (en abril), las de Villajoyosa incluyen un desembarco real: los moros llegan en barcas al amanecer y toman la playa en una batalla escenificada con pólvora, arcabuces y cañones que hace temblar las ventanas del pueblo.
Durante una semana, las comparsas desfilan con trajes espectaculares que las familias cosen durante todo el año. La nit de l'olla, con fuegos artificiales sobre el mar, y la batalla final de reconquista son los momentos más emotivos. Para los vileros, esta fiesta es sagrada: muchos emigrantes vuelven cada julio sin falta.
Mercado del lunes y vida cotidiana
Cada lunes, el mercado ambulante de Villajoyosa ocupa varias calles del centro con puestos de fruta, verdura, ropa, artesanía y, por supuesto, chocolate. Es el lugar perfecto para mezclarse con los locales y descubrir la vida cotidiana de una ciudad que, pese al turismo, mantiene una identidad propia muy arraigada. Los precios inmobiliarios en Villajoyosa son sensiblemente más bajos que en localidades vecinas como Altea o Benidorm, con apartamentos a partir de 1.600 €/m², lo que la convierte en una opción atractiva para compradores que buscan autenticidad a buen precio.



