Situada en una amplia parcela de 18.680 m² rodeada de naturaleza intacta y a pocos minutos del encantador pueblo de Ses Salines, esta finca de nueva construcción representa una de las propiedades más elegantes y equilibradas del mercado actual en el sureste de Mallorca.
Su arquitectura combina de forma impecable el estilo mediterráneo tradicional —piedra natural, cubiertas inclinadas, mallorquinas y tonos tierra— con líneas contemporáneas, ventanales panorámicos y un interiorismo luminoso, cálido y sofisticado.
La propiedad se ubica a una distancia perfecta de las fincas vecinas, garantizando privacidad absoluta sin perder la sensación de comunidad y seguridad.
Con un total de 461 m² construidos, la vivienda destaca por su equilibrio entre amplitud, luz natural y materiales nobles.
Los ventanales de suelo a techo abren por completo el espacio de vida hacia el exterior, creando una conexión fluida entre interior, terrazas, piscina y jardín.
El diseño exterior —piedra natural, pérgolas, carpinterías en tonos arena y vegetación mediterránea— integra la casa en el paisaje, respetando el carácter auténtico de la zona.
El diseño paisajístico respeta la esencia de Mallorca: lavandas, olivos, romero, buganvillas y vegetación autóctona se integran en la finca creando un entorno sereno y sostenible.
Los espacios exteriores están concebidos para disfrutar al máximo del clima:
Esta finca ofrece un estándar de calidad excepcional, con acabados y tecnología orientados al confort y la eficiencia:
Además, la construcción se ha ejecutado con métodos de bajo impacto ambiental, empleando materiales naturales y técnicas que optimizan la eficiencia energética y reducen la huella de CO₂.
Esta finca se sitúa en una ubicación estratégica que combina tranquilidad, exclusividad y una rentabilidad sólida a corto y largo plazo.
Invertir en una finca de nueva construcción en Ses Salines es asegurar un activo inmobiliario sólido, escaso y con una demanda que no deja de crecer.