El alquiler vacacional en la Costa Blanca: un mercado en expansión
La Costa Blanca se ha consolidado como uno de los destinos de alquiler vacacional más rentables de Europa. Con más de 325 días de sol al año, conexiones aéreas low-cost desde toda Europa y una infraestructura turística madura, la demanda de alojamiento vacacional crece cada temporada. Para los inversores inmobiliarios, el alquiler vacacional representa una oportunidad de obtener rentabilidades superiores al alquiler de larga duración, aunque con una gestión más intensiva. En este análisis desglosamos los números reales de 2026, zona por zona, para que puedas tomar decisiones informadas.
Rentabilidad bruta por zona: qué puedes esperar
La rentabilidad bruta varía considerablemente según la ubicación, el tipo de propiedad y la temporada. Estos son los datos medios actualizados a 2026:
- Altea y Altea Hills: 5-7% bruto. Propiedades de gama alta con tarifas de 150-350 €/noche en temporada alta. Ocupación media anual del 55-65%. Atrae a un perfil de turista de mayor poder adquisitivo que cuida la propiedad.
- Benidorm: 6-8% bruto. Apartamentos con tarifas más modestas (70-150 €/noche) pero con una ocupación excepcional del 70-80% gracias a la temporada larga y al turismo de seniors en invierno.
- Moraira: 4-6% bruto. Propiedades exclusivas con tarifas altas (200-500 €/noche) pero una temporada más corta y ocupación del 45-55%. El precio de adquisición elevado reduce la rentabilidad porcentual.
- Calpe: 5-7% bruto. Buena relación entre precio de compra y tarifa de alquiler. Apartamentos en primera línea con tarifas de 80-180 €/noche y ocupación del 60-70%.
- Jávea: 5-7% bruto. Mercado maduro con alta demanda, especialmente de familias europeas. Villas con piscina alcanzan 200-400 €/noche en julio y agosto.
- Dénia: 5-6% bruto. Mercado estable con buena ocupación gracias a la conexión con Ibiza y al turismo gastronómico.
Licencia turística en la Comunitat Valenciana: requisitos y trámites
Desde 2018, alquilar una vivienda con fines turísticos en la Comunitat Valenciana requiere una licencia turística. Operar sin ella puede acarrear multas de hasta 600.000 €. Los requisitos principales son:
- La vivienda debe contar con cédula de habitabilidad o licencia de primera ocupación.
- Debe estar amueblada y equipada con electrodomésticos básicos (cocina, nevera, lavadora).
- Cada dormitorio debe tener ventilación exterior y una superficie mínima.
- La vivienda debe disponer de conexión a internet WiFi.
- Se debe comunicar a la Policía la identidad de todos los huéspedes (a través del sistema SES.Hospedajes).
- Hay que inscribir la vivienda en el Registro de Turismo de la Comunitat Valenciana y obtener un número de registro que debe aparecer en todos los anuncios.
El trámite se realiza telemáticamente a través de la plataforma GVA Tramita y suele tardar entre 2 y 4 semanas. No hay coste de licencia, pero sí es necesario contar con un certificado de eficiencia energética (unos 100-150 €).
Gastos reales: lo que nadie te cuenta
Para calcular la rentabilidad neta, debes restar todos los gastos operativos de los ingresos brutos:
- Gestión profesional: las empresas de gestión cobran entre el 15% y el 25% de los ingresos, incluyendo atención al huésped, check-in/check-out, gestión de reservas y coordinación de limpieza.
- Limpieza: entre 50 y 120 € por cambio de huésped, dependiendo del tamaño de la vivienda. En temporada alta con estancias cortas, este gasto se dispara.
- Mantenimiento: hay que presupuestar entre el 2% y el 3% del valor de la propiedad al año para reparaciones, sustitución de menaje y mantenimiento de piscina (si la hay).
- IBI: entre 400 y 1.500 € anuales según el municipio y el valor catastral.
- Comunidad de propietarios: entre 50 y 300 € mensuales. Ojo: algunas comunidades prohíben o limitan el alquiler vacacional.
- Suministros: agua, luz, gas, internet. En una vivienda con piscina y aire acondicionado, pueden superar los 200 €/mes en verano.
- Seguro: un seguro multirriesgo con cobertura de responsabilidad civil para actividad turística cuesta entre 300 y 600 €/año.
En la práctica, la rentabilidad neta suele ser un 40-50% inferior a la bruta. Una propiedad con una rentabilidad bruta del 7% puede quedarse en un 3,5-4% neto, lo cual sigue siendo muy atractivo si la propiedad también se revaloriza.
Fiscalidad para no residentes: IRNR y convenios
Los propietarios no residentes en España que alquilan su vivienda deben tributar por el Impuesto sobre la Renta de No Residentes (IRNR). Los puntos clave son:
- Los residentes de la UE, Islandia y Noruega tributan al 19% sobre el beneficio neto (ingresos menos gastos deducibles).
- Los residentes de terceros países (incluido el Reino Unido post-Brexit) tributan al 24% sobre los ingresos brutos, sin posibilidad de deducir gastos.
- Los periodos en los que la vivienda no está alquilada generan una imputación de renta del 1,1% del valor catastral, al tipo del 19% o 24%.
- España tiene convenios de doble imposición con la mayoría de países europeos para evitar tributar dos veces por los mismos ingresos.
Es fundamental contar con un asesor fiscal especializado en fiscalidad inmobiliaria para no residentes.
Gestión profesional vs gestión propia: qué conviene
Gestionar un alquiler vacacional a distancia es complicado. Las tareas incluyen: atención 24h a huéspedes, gestión de reservas en múltiples plataformas, check-in presencial, coordinación de limpiezas, mantenimiento de urgencia y cumplimiento legal. La gestión profesional tiene un coste (15-25% de ingresos) pero suele aumentar la ocupación y las valoraciones, compensando parte del gasto. La gestión propia tiene sentido si resides en la zona y tienes tiempo para dedicarle. Para inversores que viven fuera de España, la gestión profesional es casi imprescindible.



