Exclusiva villa combina a la perfección la arquitectura moderna con la atemporal belleza de la piedra seca, presente tanto en sus interiores como en sus exteriores.
Situada en una amplia parcela de casi 1.200 m², la propiedad destaca por su sofisticación, confort y su conexión orgánica con el entorno natural.
El diseño exterior se ve realzado por una impresionante piscina infinity y un cuidado jardín de estilo mediterráneo, que juntos crean un entorno visualmente espectacular y relajante.
La integración de estos elementos transforma la villa en un verdadero oasis privado.
Distribuida en dos plantas, la vivienda cuenta con cuatro dormitorios y cuatro baños, ofreciendo un equilibrio perfecto entre funcionalidad y lujo.
En el corazón del hogar se encuentra el luminoso salón-comedor, que gracias a sus amplios ventanales se inunda de luz natural durante todo el día.
Esta estancia, situada en una zona especialmente soleada de la propiedad, proporciona un ambiente cálido, acogedor y abierto al paisaje.
Cada detalle ha sido cuidadosamente pensado para ofrecer una experiencia de vida excepcional, donde el diseño, el confort y la naturaleza conviven en perfecta sintonía.