Enclavada en una de las zonas más privilegiadas de la Costa Blanca, Villa Mandarina representa la perfecta armonía entre diseño contemporáneo y esencia mediterránea.
Situada en Cumbre del Sol (Moraira), esta joya arquitectónica evoca la elegancia de las islas griegas, con una estética fresca, envolvente y luminosa.
Con una superficie construida de 410 m² sobre una parcela de 2400 m², la vivienda ofrece 4 dormitorios, 3 baños y una distribución pensada para disfrutar de la luz natural, la privacidad y las espectaculares vistas al mar y al entorno natural que la rodea.
Villa Mandarina es mucho más que una vivienda; es una declaración de estilo de vida.
Situada a pocos minutos de calas cristalinas, restaurantes de autor y el exclusivo entorno de Cumbre del Sol, esta propiedad combina lujo, autenticidad y diseño.
Su arquitectura fluida, su interiorismo artesanal y su ubicación estratégica la convierten en una de las villas más deseables del Mediterráneo.